Claudio Bonifacio se formó en economía, pero desde  temprana edad sintió una gran pasión por la historia marítima. A partir de 1981 se dedica profesionalmente a estudiar los naufragios luso-españoles, primero en los archivos de Portugal y desde 1985 en el Archivo de Indias de Sevilla y otros de España y América. Ha colaborado en varios proyectos, participado en programas de televisión, revistas, periódicos y ha dado conferencias y charlas. Fue durante varios años apoderado para España de la Cooperativa de Arqueología Subacuática Aquarius de Milán. Considera que la inmensa riqueza de metales preciosos que yacen en el fondo del mar deberían ser rescatados para fines humanitarios, culturales y sociales, teniendo que recuperarlos el sector privado en estrecha colaboración con los organismos culturales de la administración a cambio de un justo premio.