editorial@mmoya.com Si los justos supieran lo que les espera celebrarían con gozo el día en que deban dejar el mundo. El rey te toca, Dios te cura. Los muertos están tan vivos como nosotros. La cruz está estechamente abrazada por las rosas. ¿Quién, pues, desposó las rosas con la cruz? Enrique el lento. Biblioteca esóterica